Mucho debate hay acerca de si
Guayaquil tiene o no una sobredemanda de Centros comerciales y por ello me
permití hacer un análisis rápido de la situación.
La realidad (viendo el gráfico de
la ciudad) es que en efecto hay un gran número de centros comerciales (35 si
contamos los próximos a inaugurarse) agrupados de la siguiente forma:
18 centros comerciales cerrados
tipo malls.
17 centros comerciales abiertos
tipo plaza.
De los 35 centros comerciales 14 de ellos se encuentran
ubicados en un radio de apenas 3 kms. Ese radio de servicio abarca solamente el
área de Urdesa-Miraflores-Paraíso-Kennedy-Vernaza Norte-Mapasingue.
Sólo observando el mapa de ubicación nos damos cuenta de que
están mal repartidos, ubicando una sobredemanda en un solo sector (encerrado en
el círculo rojo).
Si los 35 centros comerciales estuvieran repartidos mas
estratégicamente reagrupando algunos en una gran ciudad comercial y ubicando
estas al norte, al sur, al este, oeste y centro de la ciudad se serviría mejor
a la ciudad y el caos vehicular que deriva de ellos estaría mas concentrado en determinados
lugares sin caotizar varias zonas a la vez.
Nuestra mentalidad es la de vernos servidos con servicios
comerciales para tratar de caminar lo menos posible (incongruencia porque por
otro lado buscamos más espacios para el peatón, pero nos da pereza caminar).
De esa premisa podemos deducir que, si tenemos un Shopping
completo cerca tendremos satisfechas nuestras necesidades evitando que nos
desplacemos largas distancias. Linda la teoría pero en la práctica la
“novelería” puede más y acudir al mismo Shopping del “barrio” todos los días
nos resulta aburrido, entonces si el que está mas allá nos promete otra cosa
mas atractiva vamos en manadas para ese, y al de más allá, y al que queda a
kilómetros dejando la idea inicial de no trasladarnos grandes distancias en
vehículo o caminando solo en eso, una idea.
En teoría un centro comercial busca satisfacer las
necesidades de abastecimiento y distracción de un determinado sector o
zona. El problema es que tendemos a ver
la palabra “sector o zona” como algo muy pequeño como ciudadela o barrio y no
es así. Un sector puede abarcar varias ciudadelas o barrios. El problema actual
es que poco mas se quiere dotar a cada ciudadela de un centro comercial y eso crea
además de sobredemanda, caos vehicular, con lo cual las ciudadelas pierden su
tranquilidad.
Ahora bien, analizando más la situación nos damos cuenta que
entre ese grupo de 35 se hallan casos particulares como Plaza Triángulo, el
Centro Sur, Garzocentro, que reciben poca afluencia de público, lo que nos hace
pensar entonces para que diablos están y continúan ocupando un lugar en la
ciudad a pesar de que casi nadie los visita.
Por otro lado también hay que separar la actividad comercial
como de primera necesidad y la que es netamente por consumo y diversión. La
primera engloba: tiendas de barrio, mercados, dispensarios, que permiten suplir
las necesidades diarias: comprar víveres de primera necesidad, atención medica,
etc. Los segundos engloban todo aquello que hacemos por simple diversión o
consumo banal: la discoteca, la tienda de ropa de marca, etc.
Viéndolo así entonces todo barrio necesita una tienda,
despensa, dispensario, clínica pequeña, pero no un mega Shopping para suplir
más caprichos que necesidades de primera necesidad. Bastaría ubicar unos
cuantos centros comerciales muy puntuales y de grandes dimensiones tipo ciudad
comercial en lugar de varios pequeños agrupados en radios que a veces ni llegan
a los escasos metros.
Una muestra de que muchos centros comerciales cerca no
interactúan bien lo tenemos en la Avenida
Orellana donde Policentro, San Marino, Plaza Quil, Plaza
Orellana y Mall del Sol subsisten gracias a nuestra novelería, pero causando el
problema vehicular y de tráfico que nadie puede negarlo y del que muchos nos
quejamos aunque somos partícipes de ello.
Gran parte del problema se solucionaría si se pusiera en
práctica la teoría: Tengo un centro comercial a dos cuadras entonces voy
caminando. La realidad es que aquí ni dos cuadras camina la gente y mucho menos
en pleno sol. Yo mismo he visto gente que prefiere tomar el carro sacarlo del
parqueadero de San Marino y cruzar en carro al Policentro que está ni a escasos
100 metros!!.
Para aquellos que proponen que mas centros comerciales ayudan,
les propongo mejor mirar el mapa y reubicar los ya existentes o en todo caso tomar
algunos pequeños y re-agruparlos en grandes ciudades comerciales muy puntuales.
¿Por que mejor en lugar de tener un Policentro-San Marino no tenemos una gran
ciudad comercial que englobe a los dos en lugar de tener mini centros
comerciales desperdigados y que nos obligan a movilizarnos entre ellos y en
vehículo?. El tráfico y caos se englobaría en una sola zona pensada previamente
para dicha actividad en lugar de entre 3 o 4 sitios diferentes caotizando áreas
y calles adyacentes.
Para aquellos que dicen que toda ciudadela debería tener un centro
comercial notable, bueno les propongo cierren los ojos un momento e imaginen
las colas interminables de carros para entrar a San Marino o City Mall pero
dentro de sus ciudadelas o a la entrada de ellas.
No es construir centros comerciales por que son bonitos,
suplen nuestra novelería o porque mientras más tengamos somos más chéveres. En
la práctica ya vimos que es mentira
aquello de que nos evitan salir de la ciudadela o barrio y quedarnos ahí porque
somos tan noveleros que visitamos todos a la vez así estén a kilómetros de
distancia.
La construcción de los mismos debería ir ligado
estrechamente a una buena planificación y estudio de sus ubicaciones, primero
para evitar el problema de caos vehicular y segundo para no acudir en hordas a
unos y darle la espalda a otros creando elefantes blancos que podrían ser
utilizados para otra actividad o de mejor manera.
A esto le sumaría otro mito que tenemos: las ciudades y su
progreso no se miden por la extensión de la misma. Que una ciudad crezca como
mancha no significa que es mejor, mas chévere, mas completa. Una ciudad desparramada se encarece debido a
la demanda de infraestructura básica, de vías, de servicios, que bien podrían
concentrarse sin tener que seguir utilizando más área.
Volviendo a la gráfica, si se fijan también, curiosamente
las zonas donde hay mas puntos rojos o azules uno junto al otro (centros
comerciales) son las zonas más caóticas de la ciudad: Km 1,5 de la Vía a Samborondón, la avenida
Benjamín Carrión y Felipe Pezo, la avenida principal de la Alborada y la
intersección de las avenidas Orellana y Carlos Luis Plaza Dañín.
Aunque muchos no estarán de acuerdo, a lo que quería llegar
con este breve análisis es que la razón de tantos Malls responde más al
novelerismo y moda que a la verdadera necesidad pues en la práctica no evitan
que nos movamos de una determinada zona sino todo lo contrario, que al estar
desperdigados por todos lados nos movilicemos grandes distancias producto del
novelerismo.
Viendo las zonas conflictivas de tráfico, coincidentemente
van de la mano con Centros comerciales.
Con esto solo quiero expresar lo que en realidad ocurre en
la práctica pues se que esto no cambiará que cierto sector se beneficie en
ganancias cuando otro sufre las consecuencias que acarrea esto. Mientras
termino de escribir esto segurísimo ya se están granjeando por lo menos 4
centros comerciales más. Viva el novelerismo y a los que gozan asistiendo a los
shoppings y alegrándose cuando inauguran uno más solo les digo, pongan en
práctica la teoría: caminen y por sobre todo callados, no se quejen luego del
tráfico, mas bien coman ansias y sonrían mientras esperan entre el tráfico
llegar al tan ansiado shopping. Amén.
| Ubicación de los centros comerciales en Guayaquil. En círculo rojo los ubicados en un radio de apenas 3 kms. |
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